En las vidas de los hombres, siempre aparece ese mismo deseo de dar forma a lo que está por ocurrir, suponiendo que, si logramos controlar todos los detalles, el resultado será exactamente aquello que nos habíamos propuesto.Pero los resultados absolutamente exactos solo se obtienen cuando el estado futuro depende exclusivamente de un entramado de relaciones causales. Es decir, no siempre.
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